Servicio o sacrificio.

"La inteligencia no se mide por las palabras, sino por los hechos" - Débora Olguín.

Debate. 
 

Consultante: Ayer estuvimos hablando sobre las diferencias entre el Servicio y el sacrificio, y creo que ambos son elogiables. Te cuento de un caso especial, que ya habíamos tocado "por encima", donde una persona sacrificaba parte de su vida personal, renunciando incluso al Amor, para poder ser útil a seres de su entorno. Es un caso para destacar.

Jorge: En mi humilde opinión, yo solo destaco el Servicio de una persona hacia otra, pues si el hecho en sí trae aparejado sufrimientos a la persona que se brinda, es edificar un castillo de Luz sobre cimientos de sombras.

Consultante: Quizás nuestros puntos de vista en cuanto a concretar algo en el plano físico son diametralmente opuestos. Y aquí radica todo. En el caso de esta persona que te contaba, cortó su relación afectiva antes de que la misma se afianzara, porque supo que después iba a ser más doloroso para los dos. Quizás tuvo miedo de que ella después no pudiera hacerlo. Puso en la balanza los sentimientos de amor personal y sus deberes para sus allegados, y simplemente optó por el Servicio. ¿No es acaso lo más noble? Johnakan siempre lo dice, y tú también lo dijiste muchas veces, "hay que optar cuando no se pueden salvar a todos"... Y ella siguió este postulado. No quiero concluir esta opinión sin mencionarte que los motivos de las personas son como el iceberg, que solamente se ve en la superficie el 10 %, porque el 90 % está oculto. Cuando digo oculto me refiero a que ni siquiera la persona misma lo sabe. ¿Te acuerdas del video de Dianética donde la mujer se cae de la escalera, se da un golpe en la cabeza, se desmaya, y su mente reactiva registra engramas, y cómo esos engramas más tarde reestimulados le dictan su conducta?  Esta persona nunca se auditó, así que piensa en la cantidad de engramas que están actuando sobre ella inevitablemente... ¿Y cómo saber si ella está actuando analíticamente, máxime con los problemas que tiene?  Es posible que si se tratara contigo, con tu ayuda, a través de Psicointegración, ella podría resolver mejor sus problemas, pero seguro desconoce la técnica y además su mente reactiva le hace creer que todo el tiempo que esté con la persona involucrada afectivamente se lo estaría restando a quienes dependen de ella. No tengo dudas que esta persona es un hermoso ser, indudablemente.

Jorge: Querido consultante, destaco donde dices que la persona cortó su relación afectiva antes de que la misma se afianzara, porque supo que después iba a ser más doloroso para los dos. Quizás tuvo miedo de que ella después no pudiera hacerlo. Puso en la balanza los sentimientos de amor personal y sus deberes para sus allegados, y simplemente optó por el Servicio. ¿No es acaso lo más noble? Johnakan siempre lo dice, y vos también lo dijiste muchas veces, "hay que optar cuando no se pueden salvar a todos". Y ella siguió este postulado.

Te respondo: Acá hay errores conceptuales... porque ella no optó por el Servicio, sino por el sacrificio... y ambas cosas son distintas. El Servicio es noble, el sacrificio es tonto. Y lo digo desde mi experiencia de terapeuta en temas del Ego. Tú insistes en que ella optó por el Servicio, lo cuál es errado.
Además, te digo que el Amor personal no tiene por qué impedir el deber a sus allegados, pues el verdadero Amor no pone trabas, sino que apoya. Si alguna vez dije: "Hay que optar cuando no se puede salvar a todos", no se aplica en este caso... pues si el Amor personal de ambos es genuino, el ser afín a ella no sería otra persona que se está ahogando, sino otro bañero que prestaría apoyo a su "rescate".
Estoy hablando desde lo impersonal y si ella ya tiene un concepto formado, no debe interesarnos el forzarla a que tome otra decisión. Ya está...
Pero acuérdate de lo que dije antes: "No se puede edificar un castillo de Luz sobre cimientos de sombras". Ella quizás sea en este momento un rehén psicológico de su entorno y se transformó (inconscientemente) en cómplice de aquellos que la están absorbiendo.
Si su Thetán o Yo Superior está en un plano de vibración elevado no va a descender del mismo, porque su punto de vista es elogiable, pero está equivocada confundiendo sacrificio con Servicio. Acuérdate mis palabras: "Si el Amor impersonal, en lugar de apoyar al Amor personal, lo obstruye, se rompe el equilibrio". Y por último, el sacrificio no es noble... solo lo es el Servicio.

Consultante: Aceptaría tus palabras si habría una forma de establecer la línea divisoria entre el sacrificio y el Servicio. Solamente el Absoluto (o ni siquiera Él) podría establecerla. Y es así porque entre el Servicio y el sacrificio hay una amplia zona gris, donde se puede opinar para un lado o para el otro y ambas posturas serían válidas. Es algo parecido a cuando tienes que determinar si algo es azul o verde, cuando el color no está definido nítidamente como azul o como verde. Entonces, la única forma de determinarlo es haciendo la comparación con otro color azul o verde. ¿Captas la idea? Con respecto a esta persona, obviamente opiné sin tener todos los datos. Y no te olvides que también están de por medio los engramas, que sería el "arbitrario".

Jorge: Entiendo tu punto de vista, pero destaco que sí hay una línea divisoria entre Servicio y sacrificio. Y la traduzco con un ejemplo: Una vez vino una mamá joven a una consulta y ella creía en el "castigo divino". Le pregunté: ¿Qué edad tiene su hijo? - Cuatro añitos - Y si su hijo le rompiera sin querer una botella de licor importado... ¿le daría una zurra? - ¡No, por supuesto! Mi hijo es más valioso que cualquier licor! - Bien... entonces si Dios es infinitamente más amoroso que usted... y usted no castiga a su hijo... ¿por qué pensaría que Él sí la castigaría a usted?  Dios quiere lo mejor para nosotros... no nos pide sacrificios, pues no quiere nuestro sufrimiento - La mamá joven me preguntó: - ¿Y cómo retribuimos entonces el amor que Dios nos da? - Mediante el Servicio a nuestros semejantes, pero sin dejar de pensar en nosotros. Ese es el verdadero Servicio.

Consultante: No estás entendiendo lo que trato de explicarte: nunca puede existir una línea divisoria entre Servicio y Sacrificio cuando la diferencia entre uno y otro es difusa. Sí existe cuando la diferencia entre uno y otro es clara y precisa. Y esto no siempre se da. No se puede meter todo en una bolsa y decir: "Esto es blanco y esto es negro, y el gris no existe". En el caso de la persona que te comento, así como lo plantea ella, entran a batallar tantos factores que hace que no se pueda establecer una línea divisoria porque todo es difuso. Si existieran líneas divisoras como tú las planteas, la vida sería sencilla porque todo estaría claro. Y en el plano físico nada está claro y siempre hay que optar.

Jorge: Te digo cómo figuran en el Diccionario ambos términos:

Sacrificio: Renuncia voluntaria a algo o privación que uno mismo se impone o acepta.

Servicio: Acción de Servir, prestar ayuda o hacer un favor a otro semejante. Ponerse a disposición de otra persona. Ser útil para determinado fin o para realizar determinada función.

Fíjate que en esta última definición no se habla de renuncia... ¡porque no es necesaria!

Consultante: La definición de servir no habla de renuncia porque la renuncia está implícita. Si prestas algún servicio a algún semejante, es obvio que estás renunciando a algo: ya sea dormir la siesta, mirar una película por televisión, llevar a pasear a tu hijo, mirar el amanecer... ¿necesito seguir?

Piensa que las definiciones de los diccionarios son escuetas y no ponen lo que está implícito. Y está implícito que si prestas un servicio, INEVITABLEMENTE estás renunciando a algo. A ver si nos entendemos: ¿Tú me quieres decir que cuando vas a las Sesiones de Mediumnidad a prestar servicio no estás renunciando a nada? ¿Cómo no vas a renunciar a nada si te gustaría quedarte en casa descansando una hora más? Según tu criterio, podrías prestar servicio y al mismo tiempo descansar una hora más. Bueno, no lo podrás hacer hasta que no aprendas a desdoblarte... ¡El servicio y la renuncia van juntos, como las dos caras de la moneda!

Jorge: Dejo en claro que mis respuestas no son para acomodar el tema a mi manera de pensar, pues creo humildemente que este debate les va a servir a los lectores del artículo.

No es lo mismo una renuncia implícita, ya sea de hacer otra tarea, de descansar o de disfrutar ese tiempo que usas para realizar el Servicio a renunciar a tu vida en pos de algo... y más sabiendo que se puede DAR esa ayuda sin necesidad de una renuncia. Sigo pensando que el sacrificio es estéril y que el verdadero Servicio no te exige a cambio una renuncia.

Dios nos ama y nosotros le respondemos a ese Amor sirviendo, pero si lo hacemos acompañado de una renuncia, estamos traicionando a ese Amor, porque nos lastimaríamos a nosotros mismos... y eso es karmático. ¿O en las Leyes espirituales no es tan condenable tanto el asesinato como el suicidio?  Por lo tanto, te generas un karma, tanto hiriendo a otro como hiriéndote a tí mismo. Más claro, imposible.

Consultante: El Servicio sin renuncia no sirve para nada. Si yo doy limosna de lo que me sobra, ¿qué valor tiene? El valor de Dar es justamente cuando implica que estás renunciando a algo. ¿Nunca pensaste que el propio Creador se limita con el Big Bang y se libera con el Big Crunch?  ¿Y el ejemplo del Absoluto no es el mejor ejemplo de Servicio y de Sacrificio al mismo tiempo?

Jorge: Creo humildemente que tu concepto es equivocado, pues Dios nos ama y nos pide ser felices mediante el Servicio y no a través de la renuncia. Y si yo dejo de ver un programa de entretenimientos para escribir estas líneas que pueden ser útiles a otros, no estoy renunciando a nada, pues lo hago con gozo... porque eso es el Servicio: Gozo.  Y eso es lo que transmitieron los Maestros.

Una vez, tiempo atrás, me dirigí en una entrega de premios a un grupo de terapeutas y les pregunté qué pensaban que era el paraíso... y muchos contestaron lo aprendido en forma automática: Que era un lugar de felicidad donde uno recibía la recompensa de haberse portado bien en esta vida. Les respondí que eso era equivocado, pues los Maestros de Luz del 5º plano siguen trabajando al desencarnar tanto o más que aquí, en la Tierra...  y me preguntaron: - Entonces... ¿Cuál es la recompensa? – No hay recompensa – les respondí – No al menos como ustedes la imaginan. La verdadera recompensa no es echarse a descansar después del deber cumplido, pues eso sería no haber aprendido nada. La recompensa es gozar el Servicio hacia el otro. – Y les comenté que incluso había Maestros que optaban por volver a encarnar para seguir siendo útiles en el plano físico. -¿Y volver a sufrir?- me preguntaron. –Es que los seres de Luz no toman el Servicio, ni como un castigo ni como una obligación... lo toman como gozo al ver felices a aquellos que reciben el favor. Y de esa manera retribuyen a Dios todo lo recibido. – Y entonces... ¿por qué la gente sufre? – Por los roles del Ego, ese lastre que genera tanto protagonismo. Si logramos integrar los Yoes, dejamos de pensar en nosotros para dirigir nuestra atención al otro... y serle útil sin trabas.  Pero si al prestar ayuda a nuestros semejantes, eso nos genera daño en vez de gozo, el equilibrio se rompe, pues el Servicio es felicidad, no sufrimiento.

En cuanto a que el mejor ejemplo de sacrificio lo da el Creador al fundirse en el Big Crunch, es una falacia... pues Él está más allá del Big Bang y el Big Crunch. ¡Él ES el Big Bang y el Big Crunch!

Además, el Amor NO ES sacrificio, sino dicha. Todo lo que ocasiona sufrimiento NO ES Amor, salvo la desdicha que nos ocasiona la infelicidad de los otros, por empatía. Esa desdicha es válida, pues se produce por corriente empática al notar que otros sufren... la desdicha que no es válida es aquella ocasionada por estériles renunciamientos, que nunca van a producir un fruto tan valioso como el Servicio.

Consultante: A ver si entiendo lo que me quieres decir: tú aceptas como lógico que todo Servicio implica, en el que lo presta, una renuncia implícita. Y esto está bien. Pero lo que no está bien es prestar un servicio de la forma más sacrificada posible, innecesariamente. Pongo como ejemplo que tengo veinte pesos, diez para el viaje, entonces doy de limosna los otros diez. Y esto está bien. Pero lo que no está bien es dar de limosna los veinte pesos y caminar 20 Km. hasta mi casa y llegar con los pies ampollados para que supuestamente mi Servicio valga más... ¿Es así?

Jorge: ¡Es así! Porque para mí dar diez pesos es un gozo y no una renuncia... pero si yo doy TODA mi plata a un mendigo y debido a eso, no tengo para viajar o dar de comer a mi familia, mi Servicio no fue útil.

En resumen: Dios no quiere un Servicio de la forma MÁS sacrificada posible, sino de la forma MENOS sacrificada posible. Y eso no va en desmedro de la Obra en sí.

Mi Servicio se basa en DAR, que es el Amor hecho Obra. Mi sacrificio no le agregará nada positivo a dicha Obra. Por el contrario, me generará un dolor innecesario.

Consultante: Ahora que llegamos a un punto de acuerdo (en realidad estábamos de acuerdo desde un principio sin que nos diéramos cuenta, porque ninguno de los dos cambió su postura, sino que comprendió la del otro dándose cuenta que era la misma), hay que trasladar la cuestión a la persona de la que hablé al comienzo. Y te lo pongo de esta manera: en la terapia de Dianética no se evalúa al paciente, sino que es el propio paciente quien debe evaluarse, ya que ningún terapeuta, salvo que fuera Dios mismo, tiene en su poder todos los datos del paciente. Esto significa que ni tú ni yo tenemos todos los datos como para evaluar el proceder de determinada persona. La pregunta clave es ésta: ¿cómo podemos estar seguros de que en la misma situación de ella no haríamos lo mismo? Y éste es el punto: ¿no estaremos prejuzgando o quizás juzgando, pero mal?

Jorge: Te respondo que no, pues yo no estoy juzgando a nadie. No sería justo. Yo estoy evaluando un hecho planteado por ti, de manera impersonal, sin involucrar mi ego, y cotejando dos definiciones: Servicio y sacrificio.

Con respecto a tu pregunta sobre si en la misma situación no haríamos lo mismo, ya te respondí con mis definiciones anteriores, pero te ilustro con una conjetura:

Mucho tiempo atrás sufrí la traición de un amigo, pero si alguna vez me pidiera ayuda, se la daría desde mi Amor impersonal... ¡¡sin que la emoción del Ego me impida DAR... y jamás, jamás, el Amor impersonal (si es tan elevado como ES) puede impedir brindarte, dando cabida a la emoción egoica, manipulada por los sentidos...

Consultante: Creo que es la conclusión perfecta para este asunto. El verdadero Servicio, el que se hace con Amor, trae gozo y, por el contrario, el sacrificio hace que el sufrimiento impuesto por la renuncia o la privación implícita no le permitan ser feliz a la persona y por eso le puede costar sobrellevar con facilidad su vida cotidiana, rindiendo menos que si estuviera plena de dicha.
En este asunto de lo que hay que hablar es del sacrificio inútil, porque no reditúa. No sé si será un buen ejemplo, pero acuérdate de los llamados "flagelantes", que creían liberarse de sus culpas pegándose latigazos unos a otros.

Jorge: Sí, sé que en Filipinas, en época de Pascuas, se flagelan "para agradar a Dios". Es como si a mí me agradara que mis hijas se flagelaran... un absurdo total implantado por enfermizas doctrinas.
Nuestro Padre desea lo mejor para nosotros y eso se logra únicamente mediante el Servicio. El saber que podemos ser útiles a otros sin sacrificios estériles nos brinda felicidad.

Consultante: Y en mi caso en particular, estoy pensando en el goce que sentiría si, por ejemplo, alguno de mis seres queridos necesitara algún órgano y yo pudiera dárselo...

Jorge: ¡¡Excelente definición!!  ¡¡Porque lo harías con Amor, no con renunciación!!



              
2ª parte