EL HOMBRE TIENE DOS MENTES

Prof. Jorge Olguín.

 

Breve historia de un descubrimiento científico que cambio al mundo: la segunda mente, la mente reactiva, un mecanismo de supervivencia que poseen todos los seres vivos.

 

Experimentos realizados en la década del 40 por el científico norteamericano —físico nuclear y humanista— L. Ronald Hubbard dieron como resultado que una persona inconsciente registraba a nivel celular todo lo que sucedía en su entorno.

Esta grabación, de la misma naturaleza que las sugestiones hipnóticas, se veía potenciada cuando se encontraban presentes el dolor y las drogas, a tal punto que si se reestimulaban más tarde el sujeto debía cumplirlas inexorablemente ya que no podía resistirse a ellas.

Estas grabaciones, en Biología, se denominan engramas, que pueden definirse como las huellas que deja un estímulo en el protoplasma (sustancia constitutiva de las células) de un tejido.

El hombre, pues, además de mente analítica tenía una segunda mente, que Hubbard llamó reactiva porque en lugar de razonar, antes de actuar reaccionaba automáticamente ante una situación de peligro. Se trataba, pues, de un mecanismo de supervivencia que tenían todos los seres vivos.

Según Hubbard descubrió, y actualmente es un hecho científico comprobado, la mente reactiva y su contenido engrámico son uno de los orígenes de las enfermedades mentales y la delincuencia. Esto es verdad, porque cuando se elimina de la mente reactiva ese contenido engrámico, desaparecen todos los trastornos mentales causados por los engramas y la persona actúa racionalmente, según su patrón óptimo.

La técnica para eliminar definitivamente del planeta estas lacras de la humanidad fue explicada minuciosamente por Hubbard en su libro Dianética, la ciencia moderna de la salud mental, pero ahora sabemos que Psicoauditación es la herramienta más eficaz para eliminar de raiz todos los engramas, ya sean de esta vida o de vidas pasadas.

Hubbard también descubrió todas las leyes de la mente y del universo físico, las cuales están expuestas en los denominados "Axiomas de Dianética". Todas han sido comprobadas científicamente y la documentación se encuentra a disposición de quienes la soliciten.

¿Cuál es la razón de que un descubrimiento de tal magnitud aún no es patrimonio de toda la humanidad? La respuesta es muy simple, y es que históricamente los más importantes descubrimientos científicos siempre tardaron siglos en ser aceptados por la "ciencia oficial", y la velocidad actual de las comunicaciones, especialmente Internet, ha contribuido, no a difundirlos sino a que se pierdan en una maraña de divulgaciones presuntamente científicas, en su mayoría carentes de verosimilitud.

 

Ejemplos de trastornos provocados por los engramas

 

Debe tenerse en cuenta que las órdenes engrámicas que provocan los trastornos mentales son impredecibles, es decir, en algunas personas pueden provocar impulsos suicidas o criminales o transformarlo en un "hombre elefante", y en otras personas ser tan inocuas como un vaso de agua pura. Por lo tanto, el contenido verbal de los ejemplos es meramente aproximado. En todos los casos queda sobreentendido que la persona (en los ejemplos son niños) debe tener la mente analítica reducida por algún golpe o alguna conmoción, porque si la mente analítica está funcionando a pleno no hay grabación engrámica. Cuanto más grande es la conmoción y el consiguiente dolor, más profunda y poderosa será la grabación engrámica y su cumplimiento en caso de reestimulación. Para comprender bien lo que es una grabación engrámica basta relacionarla con las sugestiones hipnóticas. El engrama, por definición, contiene dolor, de modo que si una orden hipnótica contuviera dolor sería igual a un engrama. La diferencia entre el hipnotismo y el engrama es que mientras por lo general la persona se presta voluntariamente a ser hipnotizada, el engrama entra subrepticiamente, es decir "sin permiso". Debe tenerse en cuenta que los engramas, de la misma forma que las órdenes hipnóticas, no desaparecen con el tiempo, sino que, por el contrario, se hacen más fuertes al agregarse nuevos engramas a la cadena de engramas.

 

1) Contenido engrámico-verbal del autismo: "Eres malo, siempre estás haciendo cosas malas, los chicos buenos siempre se quedan quietos, no molestan, no escuchan lo que no deben, no hablan para nada". O cualquier otras palabras similares sobre quedarse quieto y mudo. Cuando una orden engrámica-hipnótica así se reestimula, el niño puede volverse taciturno, estará siempre quieto, y en lugar de jugar con los demás chicos andará escondiéndose por los rincones.

2) Contenido engrámico-verbal del daltonismo: "Siempre estás confundiendo los colores, no distinguís el verde del rojo", o cualquier otra cosa parecida sobre confundir los colores.

3) Contenido engrámico-verbal de la dislexia: "Siempre confundís las letras, no distinguís la letra d de la b, ni la p de la q...". O cualquier otras palabras similares sobre confundir las letras.

4) Contenido engrámico-verbal de la obesidad: "Tenés que comer, comer y comer. La gordura es saludable. Los flacos se enferman y mueren pronto. Comé y no pares de comer hasta que llegues a los 100 kilos...". O cualquier otras palabras sobre comer en abundancia.

5) Bulimia y anorexia: "Nunca parás de comer, estás todo el día comiendo" (bulimia) o "Nunca comés, bajarás de peso hasta morir..." (anorexia). Naturalmente que si se le implatan ambas órdenes contrarias, el niño puede terminar siendo un esquizofrénico.

 

Todo lo que antecede son hechos científicos, corroborados por los terapeutas dianéticos en todo el mundo (más de 100 organizaciones) que se encuentran diariamente, en las sesiones de ayuda, con pacientes, ya grandes, que relatan este tipo de trastornos provocados por los padres cuando ellos eran niños, precisamente con estos contenido verbales.

Los engramas pueden provocar infinitos trastornos, tantos como palabras y sus combinaciones existan. El diagnóstico o la denominación de una enfermedad mental puede ser, a veces, superflua, porque casi todas provienen de una grabación engrámica, de la misma forma que la humedad de la pared siempre proviene de un caño roto.

Psicoauditación se ha creado para que los engramas dejen de condicionar al ser humano.